lunes, 12 de septiembre de 2011

El Imperio. Ryszard Kapuściński.

Como ya comenté, este verano he leído "El Imperio", de Kapuściński. Pertenece a la colección Compactos de la editorial Anagrama.  

Para los que no le conozcáis, os puedo comentar a grosso modo que nació en en 1.932, en la ciudad de Pinsk, Bielorrusia (entonces parte de Polonia), hecho (la invasión y posterior anexión de parte de Polonia por el imperio ruso) que además comenta en éste libro. Murió en 2.007.

Estudió historia, y desarrolló su carrera principalmente como periodista y corresponsal; constituyéndose pronto como referente del periodismo internacional  y trabajando para revistas y periódicos  tan señalados como  Time, The New York Times, La Jornada y Frankfurter Allgemeine Zeitung. Además de eso, se dedicó a escribir y a dar clases en varias universidades.

Se centró sobre todo en cubirir las noticias de países en vías de desarrollo y se le podía encontrar allí donde surgiese algún conflicto bélico, rebelión o injusticia social.

En la mayoría de sus libros podemos encontrar sus vivencias a lo largo y ancho de estos países, ya sea en el continente asiático, en África o Europa. Era todo un trotamundos que supo plasmar como nadie la realidad (cruda en muchas ocasiones) de todo aquello que le rodeaba. Además su calidad literaria hace que sus libros sean pequeños tesoros. Libros escritos a conciencia que nos muestran la realidad de muchos países que estaban (y aún hoy en día están) viviendo una pesadilla que a nadie parece importar.

Entre sus libros cabe destacar Ébano libro del que ya en su día comenté alguna cosilla de manera superficial, y que me pareció muy interesante (Imprescindible para todo aquél interesado en el continente Africano), aunque también destacan "La guerra del fútbol", "El Sha", o "Encuentros con el otro". Este último catalogado por muchos de sus seguidores como su mejor libro.   

En concreto, "El imperio" habla de lo que fue el Imperio de Rusia, y de los contactos que el escritor tuvo con este enorme país a lo largo de su vida.

Es curioso, que cuando uno piensa en países del tercer mundo, viene enseguida a la mente el continente africano o algunos países de latinoamérica. Sin embargo es difícil pensar en  la U.R.S.S como un país tercermundista. (Yo al menos tenía esa concepción).

Pues bien, si lees "El Imperio" te vas a encontrar con un país gigante en eterno conflicto consigo mismo y contra los demás. Un país que ha sufrido guerras y revoluciones contínuas que no han hecho sino hacer que el estado de la población fuese a peor. Un país cuyos habitantes caminan encorvados por el peso de tanto sufrimiento, hambre y dolor soportado.

Evidentemente, no toda la U.R.S.S es así, hay zonas en las que se vive bien, pero son las menos. El grueso de la población rusa vive en el umbral de la pobreza.

El libro recoge los testimonios y vivencias del autor a lo largo del tiempo en muchos países del imperio ruso, que por voluntad o por obligación formaron parte de dicho imperio en algún momento determinado de sus respectivas historias. Podremos encontrar retazos de historia de Ucrania, Polonia, Bielorusia, Georgia, Armenia, entre otros.
 
Países que en muchos casos nos costará horrores situarlos sobre el mapa,  cuya existencia incluso puede que ignorásemos y que  ha estado fuertemente marcada por los conflictos bélicos, las anexiones y las guerras independentistas.
 
Con el libro, además de geografía, se puede aprender algo de historia. Historia del Comunismo. De cómo cayeron los zares y como se instauró un  régimen que en principio parecía el ideal, y que poco a poco y "gracias" fundamentalmente a Stalin, se convirtió en una dictadura que acabó (agarraos los machos), con unos cien millones de personas (contando desterrados a Gulags, fusilados, exiliados, muertos de hambre, condenados a trabajos forzados, cadenas perpetuas, etc.).
 
Demasiados años de prerevoluciones, revoluciones y postrevoluciones, que se han sucedido en un imperio que no ha dejado títere con cabeza de las que su población, a lo largo y ancho del continente no ha conseguido rehacerse por completo, y es que las cicatrices son demasiado profundas. ¿Lo lograrán algún día?. Solo el tiempo y buenos gobiernos lo dirán.
 
Resumiendo, apasionante libro que nos descubrirá muchas cosas que las mayoría de los europeos desconocemos y que nos abrirá las puertas a hechos que, quizás por la distancia tan solo nos llegan camuflados en tópìcos y vaguedades.  
 
Es el segundo libro que leo de Kapuściński y a buen seguro que no será el último.