martes, 27 de marzo de 2012

Ladrones de Imperios. Dufaux-Jamar.

Ficha Técnica:

Título: Ladrones de Imperios.
Autor(s): Jean Dufaux y Martin Jamar.
Editorial: Glénat.
Formato: Tapa dura - 24x32 cm. Edición Integral de Lujo.
Páginas: 344 Págs.
ISBN: 978-84-9947-365-9
Precio: 49,50 Euros. 


Sinopsis:


"1870. Francia está siendo aplastada por Prusia. En ese momento, el joven Nicolas D'Assas llega al internado Froidecœur. El lugar pronto se convierte en el escenario de una serie de terribles acontencimientos que la directora atribuye a una huésped que alberga en secreto. Una mujer que ha hecho un pacto con la muerte. Alguien que es la clave de un designio funesto y que no teme a nadie, excepto a los misteriosos Ladrones de Imperios. Un complot que hunde sus raíces en las profundidades del mal se teje en las sombras, y Nicolas está a punto de hundirse en él".
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Lo primero que me gustaría decir sobre "Ladrones de Imperios" es que me ha sorprendido doblemente. En primer lugar, por tratarse de un regalo inesperado. En segundo lugar, porque es una de las mejores historias que he tenido ocasión de leer en cómic.

De Jean Dufaux (Bélgica, 1949), se puede resaltar que estudió en el Institut des Arts de Difussion de Bruselas. Trabajó como periodista y escribiendo obras de teatro infantiles hasta que en 1.983 empezó a escribir guiones de cómic, profesión en la que debutó con la serie Brelan.

Es uno de los guionistas más prolíficos y exitosos de nuestros días en lo que a cómic franco-belga se refiere, y sus obras se han traducido a varios idiomas.

Su bibliografía empieza a ser ya impresionante, con series de varios volúmenes entre los que cabe destacar: Jessica Blandy, Monsieur Noir, Chelsy, La Emperatriz Roja, y un largo etc.
 
Cabe destacar también que Djinn es el título de uno de sus últimos trabajos, que dibuja la española Ana Miralles.

  
Martin Jamar nació en Lieja (Bélgica) allá por el año 1.959. Empezó su carrera haciendo pequeñas caricaturas de gente que tenía a su alrededor. Es un dibujante prácticamente autodidacta y debutó en 1.985 con Las aventuras de Francoise Julien. Una serie de corte histórico guionizada por Franklin Dhousse.

Cabe destacar también que llevó a cabo una adaptación del clásico Ivanhoe. En 1.993  empezó a trabajar junto a Dufaux en el título que hoy reseño, Ladrones de Imperios, que publicaría Glénat. Actualmente la editorial ha publicado una recopilación en formato Integral de Lujo, que es tan espectacular como pesada de sostener. Es uno de esos cómics que es mejor leer con la ayuda de un atril.

La historia es sobria pero trabajada hasta el más mínimo detalle y conjuga como pocas los vaivenes de un sinfín de personajes que se ven envueltos en una serie de extraños acontecimientos que cambiarán sus vidas para siempre. Acontecimientos, por cierto, que se desarrollan en medio de una Francia sumida en el caos más absoluto, sacudida primero por una guerra contra el Imperio prusiano, para más tarde verse desmembrada por una guerra civil.

El joven Nicolas D'Assas, el protagonista principal, llega al internado Froidecœur. Un internado en el que poco tiempo después empezarán a suceder extraños acontecimientos que pronto relacionarán con una misteriosa huesped que reside en la habitación número 27. Un número, por cierto que tendrá una importancia reiterativa a lo largo de toda la historia.

La mujer, una joven parisina perteneciente a la Alta Sociedad, resulta que ha hecho un pacto con la mismísima Muerte, quien le ofrece "por una libra de carne, un festín sin fín". La Muerte, el verdadero causante de todo el caos que asola Francia, campará a sus anchas por un país devastado por la guerra y el caos.

El joven Nicolás, junto con otros personajes intentará, por todos los medios acabar con tan funesto personaje, viendo como sus vidas y destinos quedan ligados irremediablemente al del país que los vió nacer. Pronto quedará patente que las acciones que lleven a cabo para tratar de parar los pies de tan formidable enemigo tendrán reflejo en el propio devenir del país, y quizás del mundo entero.

Nicolás entrará en contacto con una especie de sociedad secreta llamada los "Ladrones de Imperios" cuyo fin es acabar con la Muerte y sus malvados designios.

El cómic, mezcla Fantasía e Historia con una maestría que pocos autores son capaces de esgrimir, consiguiendo que el lector además de entretenerse con una buena historia, aprenda.

Como os digo, un cómic hasta el momento totalmente desconocido para mí, que ha supuesto toda una revelación y por qué no decirlo, me ha abierto el "apetito lector" por conocer más obras de estos geniales autores.

Como digo, de lo mejorcito que he leído. Os lo recomiendo, aunque soy consciente de que su precio es algo elevado.