lunes, 15 de febrero de 2010

FROM HELL.

¿Alguien no ha oído hablar de Jack el destripador?. ¿A alguien no le suena el nombre de Alan Moore?. Creo que tanto uno como otro son bastante conicidos por méritos propios (y distintos, gracias a Dios).

El primero fue aquel asesino en serie que aterrorizó a la población londinense durante la segunda mitad del año 1888, asesinando a cinco prostitutas. Los hecho tuvieron lugar en el empobrecido barrio de Withechapel. La falta de un autor material de los hechos, unida a la desorganización policial, sumada a la imaginación del folclore popular y añadiendo una más que posible existencia de un complot real, hicieron que este asesino trascendiera de la realidad al mito.

Pero tampoco voy a contar aquí la historia al completo, pues ya han corrido ríos de tinta al respecto.
El segundo, Alan Moore es compatriota del primero. Y si me apuras da más miedo todavía. Es escritor y guionista de cómics. Además está considerado como uno de los mejores guionistas de todos los tiempos.

Es el célebre autor de obras de arte como Watchmen y V de Vendetta. Y de From Hell, que es la que hoy me ocupa.

Acabo de terminar su lectura. Todavía estoy terminando de digerirla.

Es un cómic que parece una novela. Una vez que empiezas a leerlo no puedes parar. Al principio el dibujo quizás rasque un poco la retina, pero poco a poco se va acomodando a la historia y al final le da un toque de carácter que hace más consistente el trabajo. Por cierto el dibujante es Eddie Campbell.
El cómic cuenta una historia verídica, dando una explicación bastante plausible de que es lo que posiblemente sucedió en aquellos convulsos meses.
Los autores han indagado en todos los documentos existentes al respecto para construir esta sobervia obra. Además la historia está completada con anotaciones de los propios autores sobre los hechos más relevantes de la misma.
Por otro lado, me gustaría destacar que la obra describe, viñeta tras viñeta, cómo era la sociedad victoriana de la época. Refleja muy acertadamente esa oscura nebulosa que rodeaba la vida londinense de finales del XIX.
Muy recomendable.