miércoles, 29 de septiembre de 2010

Aldebarán.

Hola de nuevo. Aquí estoy otra vez, cual sufrido ciclista haciendo la goma.

Como ya comenté en el post anterior, hoy voy a seguir asomándome un poco más en las BD's y voy a hablar de Aldebarán, que por fín terminé.
A priori, y sirva como aporte al cúmulo de culturilla general de propios y ajenos, Aldebarán es una de las estrellas más brillantes de la constelación de Tauro, y no, yo no lo sabía, es simplemente un dato que me ha chivado la imprescindible y salvadora Wikipedia.

Como dice el refrán, nunca te acostarás sin saber una cosa más.



Por otro lado, y este dato sí que lo sabía, Aldebarán es el nombre del caballero del Zodiaco Tauro, lo cual, sabiendo el dato anterior tiene su lógica. Parece que el señor Kurumada hizo bien los deberes, jeje.

Bueno, me centro. Hoy quiero hablar de Aldebarán, cómic creado por Luiz Eduardo de Oliveira, más conocido en el mundillo del cómic como Leo.







Este cómic me llamo la atención hace ya algún tiempo. Leí alguna reseña que decía que estaba muy bien, que la historia era interesante, e incluso llegué (que no salga de aquí) a tener una copia digital del mismo. Empezé a leerlo y me gustó. Tanto que decidí que no quería leer más y que algún día disfrutaría del cómic en papel. Como a mi me gusta. Así pues, este verano por fín llegó a mis manos, gracias a un regalo que me hizo mi pareja. Y no sólo éste, si no también el segundo libro, llamado Betelgeuse. Pero de éste ya hablaré en otro momento.

La historia se centra en Aldebarán donde la humanidad ha establecido una colonia. El planeta tiene unas características muy similares a La Tierra, solo que es mucho más grande. La humanidad se extiende por Aldebarán, estableciendo colonias de caracter científico al principio, y que poco a poco se van convirtiendo en asentamientos humanos hasta crecer y convertirse en ciudades.
Un buen día, el planeta queda totalmente incomunicado y no pueden contactar con La Tierra de ningún modo. Así, transcurren unos cien años sin que se haya podido restablecer dicha comunicación. Surgen personas a favor de restablecer la comunicación con la Tierra y detractores, que pretenden establecer un gobierno tiránico, manteniendo subyudaga a la población. Además hay un grupo de científicos estudiando los fenómenos que empiezan a sucederse en el planeta...Y así arranca la historia. En una pequeña aldea marinera donde un joven, hijo de pescador y una chiquilla del pueblo se verán envueltos en una serie de acontecimientos que cambiarán sus vida para siempre.

No voy a desvelar más detalles, ya que prefiero que el que se sumerja en esta historia lo haga a ciegas, como lo hice yo. Sin saber que es lo que me iba a encontrar. Así la impresión (buena o mala) será mayor.




Técnicamente el dibujo es un poco estático, pero muy gráfico y visual. La imaginación que demuestra el autor es desbordante y las criaturas que pueblan el planeta son impresionantes. El guión está bastante conseguido y la historia es interesante de principio a fín. Creo que una buena película contando esta historia sería todo un acierto.




Recientemente han aparecido dos tomos recopilatorios de cinco números cada uno que recojen las historias de las dos obras mencionadas. Cuestan unos 20 Euros y vienen con tapa dura. Una edición muy cuidada, cómoda y manejable.

Resumiendo: merece la pena esta obra, que, además de ser un clásico de las BD's, y además de ser una historia clásica de ciencia ficción, creo que es, por encima de todo, un alegato de defensa del medio ambiente y del respeto de la naturaleza en toda su extensión.

¡Disfrutadlo!, que yo me voy por donde he venido.