viernes, 12 de julio de 2013

Hagakure. El camino del Samurái.

Ficha Técnica:

Título: Hagakure. El camino del Samurái.
Autor: Yamamoto Tsunetomo.
Editorial: Punto de lectura.
Formato: Rústica de bolsillo.
Páginas: 176 Págs.
Precio: 7,99 Euros.
ISBN: 9788466327282.

Sinopsis:

"Hagakure significa «a la sombra de las hojas»  y es una obra literaria japonesa escrita por Yamamoto Tsunetomo en el siglo XVIII. Su intención era transmitir a las generaciones venideras las reglas del bushido, es decir el código guerrero de los samuráis.

Se trata de un breviario, un compendio de anécdotas y reflexiones de temática variada y sin un orden preestablecido, hecho con la intención de transmitir introspección y conocimiento filosófico al tiempo que promueve el espíritu del bushido. El texto sólo iba dirigido a los guerreros y se mantuvo en secreto durante muchos años. Posteriormente llegó a convertirse en un clásico de la cultura japonesa".
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Yamamoto Tsunetomo (1.659-1.719) fue un Samurái vasallo del clan Nabeshima. Tuvo una frágil salud en su infancia y a los nueve años su señor, Nabeshima Mitsushige le tomó a su servicio.

Estuvo alrededor de treinta años al servicio del mismo, y llegó incluso a convertirse en un guerrero samurái muy respetado, hasta que, cuando rondaba los cuarenta años de edad,  el señor Nabeshima falleció. 

Tal y como era costumbre en la época, cuando un señor moría, su siervo debía practicar el suicidio ritual, o Seppuku, pero por suerte el señor Nabeshima lo había anulado como práctica en 1.660. Aún así, Tsunetomo pidió permiso para cometer Seppuku, hecho que le fue negado.

Tsunetomo optó entonces por retirarse a un monasterio cerca del castillo de Saga. Allí es donde, desde 1.709 hasta 1.716, unificó todas sus lecciones en el "Hagakure, El Camino del Samurái", que pasó a ser su obra más conocida. 

El "Hagakure" se guardó en secreto en el clan Nabeshima durante dos siglos, hasta que finalmente se hizo público en la era Meiji. Desde entonces, ha sido una gran influencia en el desarrollo de la cultura y la identidad japonesa, y está considerado hoy en día como uno de los grandes clásicos de la literatura de Japón, amén de haber servido como base para el Bushidō.

He disfrutado muchísimo con la lectura de este libro. Es un libro pequeño pero que se puede exprimir bastante.

En primer lugar me gustaría decir que es un libro atípico. Su estructura es un tanto extraña, tanto por las divisiones que tiene, como por su temática general. El libro recoge pequeños retazos de pensamientos, lecciones, reflexiones y hasta noticias de la época. También contiene algunas anécdotas e incluso algún que otro escueto relato. Todas ellas contadas por Tsunetomo. 

El libro sorprende tanto por la sencillez con la que Tsunetomo reflexiona sobre temas complejos relacionados con la naturaleza humana, como por la crudeza con la que están descritos algunos pasajes más... digamos... más centrados en el efecto que tiene el filo de la espada sobre cuellos y tripas ajenas.

Hay que considerar que el salto cultural es muy grande. El libro fue escrito en, para entendernos, el medievo japonés. En esa época Japón era una sociedad totalmente hermética que no recibía apenas influencias extranjeras. Desarrollaron su propia identidad, sus propios códigos de conducta, sus propias creencias...

Para un Japonés de la época, y más cuando se era un Samurái, no había nada más importante que el honor. De hecho Tsunetomo habla de personas a las que se les obligaba a cometer suicidio por comportamientos que hoy consideramos absolutamente estúpidos e incluso normales en nuestro día a día.

Ceremonia del Sepukku (Abolida oficialmente en 1.660)
Por eso digo que el salto cultural es grande y hay que saber leer el libro con este aspecto en mente. (Además del salto cultural, hay que tener en cuenta que el libro fue escrito hace más de cuatrocientos años).

Otro aspecto que puede llamar la atención son ciertos comentarios un tanto denigrantes hacia la mujer, y aunque sin querer defenderlo, entiendo que eran otros tiempos y se regían por otros valores bien distintos a los de hoy en día. 

Esto también es notable en el tratamiento que hace de las clases sociales; los siervos y los vasallos. Una sociedad muy clasista, donde a grandes rasgos, el Señor o Shogún estaba por encima de todos, los Samuráis y monjes estaban inmediatamente después y el resto eran los siervos y vasallos. El equivalente a la sociedad feudal occidental. Pero bueno, tampoco quiero centrarme ahora en estos temas.

Lo que de verdad me ha llamado la atención de este libro son las pequeñas perlas de sabiduría que atesora. 

Pequeñas perlas que nos pueden ayudar a manejarnos en nuestro día a día. Hay muchas, muchísimas, os dejo algunas de las que más me han dado que pensar:
  • "Entre las máximas de la pared del Señor Naoshige estaba la siguiente: " Asuntos de gran interés deben ser tratados livianamente ". El Maestro Ittei comentó, " asuntos de poco interés deben ser tratados seriamente ".
  • "A nuestros cuerpos se les ha dado vida desde la niebla de la nada. Existir donde no hay nada es el significado de la frase "la forma es vacío". Que todas las cosas se proveen de la nada, es el significado de la frase "la nada es forma". Uno no debe pensar que estas son dos cosas separadas".
  • "Es seguro que no hay nada más que el simple propósito del momento presente. Toda la vida de un hombre es una sucesión de momento tras momento. Si uno entiende completamente el momento presente, no habrá más nada para hacer y nada más para perseguir".
  • “En palabras de los ancestros, uno debiera de tomar sus decisiones en el lapso de siete respiraciones.  Lord Takanubu dijo ‘si consideras algo demasiado, lo echarás a perder’. Lord Naoshige dijo ‘Cuando las cosas se hacen de manera  displicente, en siete de diez ocasiones terminarán mal. Un guerrero es alguien que toma decisiones con presteza.”  
  • “Hay un dicho que reza: “cuando sube la marea, el barco se eleva”. En otras palabras, al enfrentarse a las dificultades, se aguzan las facultades".
Como digo, el libro está plagado de pequeños pensamientos sobre los que merece la pena pararse a reflexionar. Cierto es que hay muchos otros que carecen de interés, pero no hay que olvidar que es su día fue escrito con un fin muy concreto: servir de guía a los jóvenes guerreros del clan Nabeshima.

Pese a todo, un libro al que volver de cuando en cuando.