Últimamente ando bastante liado con "cienes" de cosas de la índole más dispersa que os podáis echar a la cara. Esto de ser un friki de amplio espectro hace que las horas del día a veces se queden cortas para atenderlas a todas. Eso sin sumar las obligaciones laborales y/o domésticas...
En cualquier caso, y con un pequeño ejercicio de Selectividad y Priorización voy tratando de llevarlas todas a buen puerto, aunque siempre hay alguna que naufraga irremisiblemente.
Normalmente trato de acotar un poco, pero hay veces que me dejo llevar; me emociono y termino metiéndome en todos los charcos habidos y por haber para terminar sacando en claro apenas un escaso remojón. En ocasiones, este ejercicio de acotación es prácticamente imposible. Soy así de curioso e inquieto.
Centrándome un poco en lo literario, os puedo contar que actualmente ando enfrascado en dos lecturas. Son dos libros totalmente distintos, los cuales reseñaré llegado el momento.
Por un lado, estoy leyendo El Lunes empieza el Sábado. Un libro cuyo argumento ya comenté en su día que me había llamado poderosamente la atención. Y si bien lo empezé con ganas, se están empezando a diluir, esperando un giro argumental, que parece no llegar, y que sea capaz de reconducir un poco la trama.
Por otro lado, estoy leyendo Alex en el país de las Matemáticas, un libro que (evidentemente) habla sobre matemáticas y (quién me lo iba a decir a mí) que me está resultando bastante entretenido e interesante.
En cualquier caso, ya los comentaré más detenidamente.
Para terminar, me gustaría recoger una noticia que he leído a través del Blog El Bibliófilo Enmascarado y que me ha llamado la atención a la par de, por qué no decirlo, indignado bastante.
Parece ser que el señor Umberto Eco ha decidido reescribir su libro El Nombre de la Rosa, con la intención de adaptarlo a los lectores de hoy en día.
Qué queréis que os diga, editorialmente hablando, la idea puede ser muy rentable, pero creo que si El nombre de la Rosa está considerado como uno de los mejores libros del siglo XX es precisamente por ser como es. Cambiarlo me parece un error.
Veremos como termina el asunto.
