martes, 5 de octubre de 2010

Dragon Head. Minetaro Mochizuki.

Siguiendo con temas japos, hoy voy a hablar de uno de los últimos mangas que he tenido ocasión de leer y con el que he disfrutado bastante pese a contar una historia bastante cruda.

Se trata de Dragon Head, de Minetaro Mochizuki. Un manga que podríamos catalogar cono de terror psicológico, que, aunque no muy conocido, ha tenido una gran aceptación por el público y una muy buena crítica.

Se publicó en Japón desde 1.994 hasta el año 2.000 y en nuestro país ha salido publicado en diez tomos a través de la editorial Glenat.

Al lío. Imagínate que de repente te despiertas en el vagón de un tren y te encuentras con esta visión:


Bueno, he hecho un pequeño empalme en la imagen para que os hagáis una idea. El caso es que eso es lo que le pasa al personaje protagonista, Teru Aoki.

El chaval viaja en un tren junto a sus compañeros de curso, regresando a casa tras un viaje organizado por su instituto. Justo antes de que el tren se meta en un tunel, Teru cree ver una enorme luz en el horizonte, pero el tren se sumerge a gran velocidad en las profundidades de dicho tunel sin que pueda percatarse de que es lo que ha visto.

Y así se despierta. Solo. Herido. Atrapado en un amasijo de carne y metal. El ambiente es sofocante y apenas hay luz suficiente para ver a un palmo de distancia. Pronto averiguará que no está solo en el tunel, que hay otros dos supervivientes, una chica y un chico que pronto empezará a dar síntomás de que no está bien de la cabeza...

De esta manera empieza uno de los mejores mangas que he leído en mucho tiempo. Desde este momento, acompañaremos a Teru en su odisea particular. Primero para intentar escapar de la trampa mortal en la que se encuentra y después, para intentar llegar a casa y averiguar que es lo que ha pasado.

Durante el periplo, Teru y sus acompañantes se verán envueltos en situaciones de diversa índole. Toda la historia está hábilmente trazada por el autor, que mantiene en todo momento una tensión y un dramatismo que apenas dejan respirar a los protagonistas.

El ritmo puede ser ocasiones excesivamente lento, pero eso le da cierta consistencia a la historia y a mi juicio, ayuda a generar un clima de tensión en el lector que hace que uno se involucre realmente en lo que lee deseando saber con ansia que es lo que va a suceder a continuación.

Todo el relato está salpicado de crudeza. Es una historia post-apocalíptica, en la que podemos ver como los supervivientes redefinen su relaciones sociales, como se genera el caos y como cada uno lucha en su interior por ajustarse a la situación y por tratar de comprender lo que sucede. Se pone en marcha el proceso adaptativo de la especie...

Resumiendo un poco, la historia en sí no es muy original que digamos. Podemos encontrar ciertos patrones que nos remiten a "La Odisea", de Homero, pero también podemos encontrar algunas ideas de "El último hombre vivo" o "Soy Leyenda" e incluso en ciertos aspectos me recuerda un poco a "El señor de las moscas". Además, hace poco leí "La carretera", de Cormac McCarthy y comparte un argumento muy parecido, aunque es cierto que en este caso, el manga precede al libro.

Personalmente tengo especial debilidad por este tipo de historias, pues me dan mucho que pensar. ¿Qué sucedería realmente con la humanidad en una situación así?. ¿Cómo nos comportaríamos?. Bueno, si lo pensamos fríamente no hace falta imaginar mucho, porque lamentablemente hay algunos ejemplos reales como Haití o Chile; lugares donde tras un desastre natural, el ser humano se ha comportado de manera un agresiva. No en vano ya lo dijo Hobbes: "Homo homini lupus".

En general la historia está hilada en fino, aunque al final creo que se desinfla un poco. No obstante cierra bien; completa el circulo de búsqueda interior de Teru y después de todo lo acontecido nos deja entrever hacia donde evolucionará su personaje en el futuro.

Si no lo has leído todavía, procura hacerlo. Es 100% recomendable.

4 comentarios:

Jorge dijo...

Me recuerda a los volúmenes de "Aula a la deriva" (ésta tiene momentos muy bestias) y la imagen del chico de la pintura (¿o son pustulas?) me trae a la memoria algo de Hidoshi Shino y sus mangas de terror. Pinta interesante... me pillaré el primer volumen a ver qué pasa.

Sobrasada Cósmica dijo...

Hola Jorge. No he tenido la oportunidad de leer la obra que comentas. En cualquier caso, creo que si eres fan del género, "Dragon Head" no te defraudará en absoluto. Además, desde aquí aprovecho para recomendarte otra obra de Mochizuki, "La mujer de la habitación oscura", catalogada como uno de los grandes mangas de terror de todos los tiempos.
Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar.
Saludos.

TheLovers dijo...

este manga dragon head me fascina, ya perdi la cuenta de las veces que lo lei, y aun asi nunk me aburre xD, ademas ke mi genero favorito es el terror, y si es terror psicológico mucho mejor D:, y por cierto, tb lei zashiki onna, tb es genial, deberia hacer mas obras d este estilo el autor, xk le kedan de maravilla :) aun no he leido su manga maiwai o.o

Sobrasada Cósmica dijo...

TheLovers, la verdad es que Dragon Head es un cómic que invita a la relectura. Y la mujer de la habitación oscura me pareció genial.

Yo tampoco he tenido la ocasión de leer Maiwai, pero creo que ha cosechado también una buena critica, ¡habrá que incarle el diente!.

Un saludo y bienvenido.