jueves, 23 de diciembre de 2010

Cartas de Papá Noel. J.R.R. Tolkien

Ya que nos encontramos en las fechas en las que nos encontramos, hoy me he acordado de un libro de Tolkien pequeño pero sublime. Se trata de "Cartas de Papá Noel".
Todos sabemos de la grandeza de Tolkien y la verdad es que no voy a hablar mucho de él ya que existe información a expuertas sobre su vida y obra y no considero que mis humildes comentarios al respecto vayan a aportar nada nuevo bajo el sol. Para eso hay miles de páginas webs, cientos de documentales, docenas de biografías más o menos autorizadas, cientos de foros, etc, etc.

Considerado como uno de los mejores (si no el mejor) escritores de fantasía de todos los tiempos y padre de la mitología moderna, sus libros "El Hobbitt" y "El señor de los Anillos" han sido el techo de la Fantasía Épica durante muchas décadas (y probablemente lo sigan siendo durante unas cuantas más).

Imagino que de esto último habrá tanto detractores (sobre todo entre lectores más jóvenes), como defensores; aunque tampoco es mi intención abrir un debate al respecto. Siempre digo que para gustos, colores.

Amén de sus libros, la adaptación al cine de "El Señor de los Anillos" ha hecho que la popularidad de su obra se haya extendido todavía más si cabe, pudiendo llegar así a todas aquellas personas que no tienen la buena costumbre de leer entre sus principales aficiones.

Bueno, a lo que voy. El caso es que, entre su, digámoslo así, "artillería pesada", Tolkien elaboró algunas obras menores, que han pasado desapercibidas para el público en general, pero que no dejan de ser obras maestras. Es el caso de "Egidio el granjero de Ham", "El herrero de Wootton Mayor", "Hoja de Niggle", "Roverandom" o el que hoy me ocupa, "Cartas de Papá Noel".

"Cartas de Papá Noel" se trata de un compendio de cartas que supuestamente envió Papá Noel a los hijos de Tolkien desde 1.920 hasta 1.943, en las que contaba sus aventuras junto con algunos entrañables personajes que vivían con él en el Polo Norte, como por ejemplo el Oso Polar, el muñeco de Nieve jardinero o los malvados Trasgos, que ya por aquél entonces hacían de las suyas.

Todas las cartas aparecían mágicamente en casa de los Tolkien, ya fuese en la chimenea, en una ventana o incluso traídas en mano por el propio cartero, haciendo las delicias de los hijos de Tolkien, que las esperaban con ilusión al llegar cada Navidad.

El libro incluye todo tipo de cuidados detalles. Trae dibujos hechos por Tolkien, sellos especiales del Polo Norte, sobres de colores, etc. En resumidas cuentas, se trata de un libro ideal para estas fechas que hará las delicias tanto de los grandes como de los pequeños.

Si no lo conocéis, no dejéis de leerlo, que lo vais a disfrutar.

Y por cierto, ¡Feliz Navidad a todos!

4 comentarios:

Susana Eevee dijo...

Pues qué cosas, no lo conocía. Gracias por la recomendación :D

Sobrasada Cósmica dijo...

De nada. Es un libro genial. Y si tienes niños cerca, es ideal para compartirlo con ellos.

Saludos.

Noemí dijo...

Muy entrañable! Uno de mis favoritos. Demuestra que Tolkien era un genio hasta en su papel de padre.

Yo suelo utilizar una diferente cada año como felicitación navideña :)

Un saludete (con cierto retraso me temo)

Sobrasada Cósmica dijo...

Hola Noe, no te preocupes por el retraso que como decía uno que yo me sé: "Un mago nunca llega tarde, ni pronto; llega exactamente cuando se lo propone".

:D